Me llevaré el fuego
Leila Slimani
Con traducción de Malika Embarek López
Cabaret Voltaire, 2025


El fuego ofrece fascinación pues es uno de los orígenes de nuestra civilización; es origen, símbolo de transformación y hogar. El epígrafe con el que se abre la última novela de Leila Slimani que supone además el cierre de su trilogía autobiográfica, es una pregunta de una entrevista a Jean Cocteau: «Si hubiera fuego en su casa, ¿qué objeto se llevaría?», a lo que el autor respondió: «Me llevaría el fuego».
Mia Maoud reside en el París inmediatamente posterior a la Pandemia y sufre la pérdida del olfato, el gusto y parte de la memoria. Se haya sumida en una tristeza paralizante, no es capaz de retomar la escritura y decide visitar al médico, que le recomienda encontrar su «magdalena». Este es el inicio de un viaje al Marruecos que abandonó hace varias décadas y que despierta los recuerdos que decidió no albergar y la comprensión de un país, una familia y una identidad sepultada en una huida hacía adelante.
Una infancia y adolescencia que transcurrió en el Rabat de la colonización francesa, en las residencias y colegios donde no se hablaba el árabe y los hijos de ascendencia francesa o de aquellos que ocupaban altos cargos de la administración, vivían en una burbuja de espaldas al resto de la ciudad. Familias cuyas costumbres y opiniones no respetaban la religión ni los mandatos sociales en la intimidad y guardaban las apariencias en los espacios públicos. Hogares en los que se vivía en la contradicción permanente entre las ideas que se transmitían a los hijos y las oportunidades reales que estos tenían.
Y recuperando ese fuego, Slimani recorre la realidad histórica y social del Marruecos del último cuarto del siglo XX, analizando a través de su biografía los resultados y la contradicción permanente en la que se ven sumidos países que han sido colonizados; la necesidad de huir a la madre patria de sus habitantes en busca de identidad y la dificultad de encontrarlos en un país que tampoco los reconoce como hijos.



