Amigos de paso
Con una exquisita escritura, íntima y sentimental, el autor relata cuatro episodios de su vida a través de ciudades que visitó y, especialmente, a través de las personas con la que convivió.
Con una exquisita escritura, íntima y sentimental, el autor relata cuatro episodios de su vida a través de ciudades que visitó y, especialmente, a través de las personas con la que convivió.
Un mosaico de costumbrismo y futurismo que muestra cómo la pirámide del poder ruso erigida en tiempos feudales jamás ha recibido una reforma en sus cimientos, tan solo reparaciones en la fachada
Fulgencio Argüelles nos vuelve a regalar con esta novela esa escritura privilegiada y calmada repleta de tiempo sosegado y humanidad.
Un recorrido personal y poético por las ciudades visitadas por el autor.
Y no olvida el autor, por supuesto, que «el viaje más bello es la lectura». Una lectura tranquila y fructífera, abogando por ese elogio de la filosofía y de la lentitud de Nietzsche frente a la prisa y la velocidad.
Testimonios alejados del llanto pero que sí ahondan en la conmoción del recuerdo conjugándose con un dolor en calma e inexplicable.
‘Con la pandemia los días pasan rapido (breves como el hueco se una mano) y a la vez se suceden lentos (como pasos en la noche)’.
No hace falta pinchar en un hipervínculo para que una lectura te lleve a otra, con los libros de papel también se pueden construir mapas infinitos.
Cada día es del ladrón – Teju Cole – Acantilado El regreso a Lagos (Nigeria) después de 15 años en Nueva York como médico y el choque cultural que esto produce es la experiencia que el autor de Ciudad abierta (Acantilado, 2012) relata en estas páginas. La corrupción a todos los niveles y sus consecuencias…
Y eso fue lo que pasó Natalia Ginzburg – Acantilado Si la alegría es un líquido y la felicidad un sólido, la tristeza tiene mucho de niebla. Cala hasta los huesos, enfría las manos temblorosas e impone la miopía en la vida. Al sol le cuesta borrar sus fronteras y, aunque se pueda atenuar, se…