El efecto deseado
Guillermo Alonso
Seix Barral, 2025


Hay una magia muy especial que se desprende de la lectura de El efecto deseado, de Guillermo Alonso (en Seix Barral), porque se construye como un juego de máscaras donde la realidad baila con cada uno de sus personajes: hay quienes danzan con las desgracias y quienes lo hacen con el entusiasmo, quienes bailotean por diversión y quienes a cada paso se refugian en su propio planeta.
Así, la trama va mutando en este relato protagonizado por Gaspar, un joven de 19 años que se ha criado en un hotel junto a su madre. Tras quedar huérfano, comienza a buscarse la vida como empleado en singulares hogares. Primero, para Pandora, una excéntrica y caprichosa viuda rica; después, para los también extravagantes Ottaviano, un matrimonio que vive aislado al quedar desfigurado tras sufrir un grave accidente de coche. Casas donde vivirá situaciones insólitas que le irán adentrando en el laberinto, propio y ajeno, del mundo adulto.
El efecto deseado es una novela que resulta a ratos extraña e hilarante, a ratos tierna y dramática. Una atmósfera tragicómica que va acompañada también de una brisa de misterio por la que sobrevuelan temas como la soledad, la belleza, la identidad y el amor. Guillermo Alonso crea así un universo iluminado por cada personaje y, en especial, por la luz de su protagonista, provocando en el lector un efecto, deseado o no, que le hace sentir su historia. Quizá no podamos abrazar a ese joven que deambula por sus páginas, pero sí imaginar esas páginas como si fuesen partes de su cuerpo, de su alma, para estrecharlas y regalarle así la calidez de una sonrisa.



