Lengua viva

Lengua viva
Polina Panassenko
Traducción del francés de Íñigo Jáuregui
Nórdica, 2025

Polina vive en Francia e intenta recuperar su nombre original ruso que perdió al conseguir la nacionalidad francesa. Lo que a priori es un engorroso y kafkiano proceso administrativo, es el telón de fondo sobre el que se reconstruye las vivencias de una niña que abandona junto a su hermana y sus padres, al resto de su familia, su colegio y sus vacaciones, para vivir en Francia, con un idioma que no conoce y en un modelo de vida encapsulado del que tardará tiempo en salir y conectar con los otros, sus nuevos compatriotas.

Y es ahí donde la novela resulta entrañable, emotiva e inteligente, y mediante los recuerdos de la lucha interna entre el vocabulario natal ruso y el nuevo francés, construye una metáfora sobre las emociones del desarraigo, la pérdida de raíces y la necesaria integración en el nuevo país.

Una forma de acercarnos en estos tiempos, las vivencias de las gentes condenadas a dejar atrás su país en busca de una nueva vida que nunca es fácil.

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