El corazón revolucionario del mundo

El corazón revolucionario del mundo
Francisco Serrano
Tusquets, 2025

Captada por el líder una cédula terrorista anticapitalista, la protagonista de la novela realiza todo el proceso de conversión a una causa que no termina de entender pero a la que se entrega regida por los principios de obediencia, fidelidad y fe ciega.

En una atmósfera que hace homenajes a Kafka, Lovecraft o la propia citada Mansfield, seguimos el proceso de preparación de un gran golpe que confirmará a nuestra heroína como miembro y futuro de la organización. Nunca sabremos nada, porque para vivir así esos tres principios, la fe, la fidelidad y la obediencia, nos bastarán.

El proceso nos descubrirá el objetivo más imposible, atentar contra todas las cédulas anticapitalistas terroristas durmientes puesto que no son más que una parte del engranaje que dicen combatir. Porque nuestro líder no tiene un discurso político, tiene una cosmovisión. Es algo todavía más amplio y profundo, contempla el mundo y le exige que tenga sentido. Que el entramado de crueldades en el que vivimos esté dotado de propósito, aunque sea espantoso. Pero el sistema se perpetúa mediante el oportunismo, no mediante la estrategia. El sistema recompensa la crueldad y así es como los crueles medran. Así reina el capitalismo, en resumen. No existe una gran conspiración, sólo confusión. Esta es, por supuesto, una idea horrible, pues no hay una bala de plata que pueda matar semejante monstruo y cambiar el mundo de un plumazo. Solo existe la pelea diaria y sus pequeñas victorias. Nuestro líder no puede aceptarlo. Prefiere buscar lo imposible que aceptar la realidad de las cosas, buscar verdades primordiales entre la cháchara de filósofos gnósticos chiflados. Por eso habla tanto del orden y la lógica del mundo. Es un onsuelo, la añoranza de un suelo firme por el que desplazarse, aunque sea perverso. Lo entiendo. Yo ambién lo anhelo, a mí también me quita el sueño. Pero solo existimos nosotros, intentando ordenar lo inordenable, y detrás del caos solo hay tinieblas.

Y así, lo que empieza siendo una novela sobre las utopías político-sociales e íntimas, acaba siendo casi una fábula sobre la posibilidad de alcanzar la liberación personal y de actuar de una forma revolucionariamente antirrevolucionaria para sobrevivir a lo que se nos ha dado impuesto. Una novela que lees como si estuvieras sentado en una granada a la que le han quitado la anilla.

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