Leonard y Hungry Paul

Leonard y Hungry Paul
Rónán Hession
Con traducción de Clara Ministral
Alpha Decay, 2024

Puede que uno lea la contraportada de Leonard y Hungry Paul, de Rónán Hession, publicado por Alpha Decay, y piense que está ante una novela ligera, una buena comedia que admite leerse con cierto brío pero basta empezar para darse cuenta de que merece la pena buscar la calma y hacerle hueco a sus personajes para vivir un tiempo con ellos.

Leonard es artista y trabaja corrigiendo enciclopedias infantiles y su amigo Hungry Paul, vive trabajando ciertamente loco: hace sustituciones como cartero, acompaña enfermos o alimenta a los pájaros del barrio. Ambos están en la treintena y comparten vida con sus progenitores; ven y disfrutan de la vida de manera distinta que otros hombres y mujeres de su generación y por tanto, su círculo de amistades es bastante limitado.

Y es que poca gente toma la decisión de vivir a un ritmo distinto del que marca el mundo; sin además planificar y juzgar cada paso que da; interactuando con amabilidad y sincera espontaneidad, buscando mejorar la vida de los demás. Que incluya adentro entre sus ocupaciones diarias un rato de juego; que disfrute con lo que hace sin buscar mayor o menor reconocimiento, ensimismado, como un niño. Estos dos hombres viven así y la inocencia que transmiten puede parecernos infantil, pero también llena de verdad.

Esta novela se lee lenta además porque está llena de humor e ingenio en la acción y diálogo de sus personajes. La inocencia y amabilidad de sus acciones nos hace sonreír continuamente pero su cotidianidad también está llena de situaciones desconcertantes y divertidas.

Una novela que agradecemos muchísimo en este mundo literario que a veces no da tregua.

Raquel Francisco

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