Teléfono
Percival Everett
Traducción de Javier Calvo
De Conatus, 2026


Siempre es un placer leer a Percival Everett, autor que nos ha regalado grandes momentos con obras como Cuánto azul, Los árboles o James. Ahora se publica Teléfono (DeConatus) y, como suele pasar con cada uno de sus libros, lo hemos degustado, devorado, disfrutado…, en resumen, hemos caído nuevamente rendidos ante su universo creativo y narrativo.
En esta ocasión, el protagonista es Zach Wells, un paleobiólogo que ve cómo su vida se tambalea cuando su hija de doce años comienza a desarrollar una enfermedad. La convivencia en el hogar y la incapacidad para afrontar la tragedia lo llevará a adentrarse en una misteriosa trama tras encontrar en el cuello de una camisa que ha comprado por internet un mensaje anónimo que reclama «ayuda».
Wells encarna la culpa, la desesperación y la incomprensión de un ser humano que decide, por impulso y responsabilidad, convertirse en un héroe anónimo. Y no solo por encontrar en estas circunstancias la oportunidad de luchar contra la injusticia, también por tener la posibilidad de buscar un sentido que colme el vacío y la confusión que siente en su interior.
Como es habitual en la obra de Everett, bajo lo emocional y esa agilidad que aporta la acción, fluyen en la superficie temas como el racismo, la esclavitud, la religión o la comunicación. Teléfono es una novela donde lo existencial se mezcla con el humor, el drama con la ironía, y donde la justicia prevalece, o cuanto menos se conjuga, con la superación del drama personal.



