Se acabó el recreo

Se acabó el recreo
Darío Ferrari
Traducción del italiano de Carlos Gumpert
Libros del Asteroide, 2025

La novela ya no tiene sentido. La novela ha muerto. ¡Venga!

Una ficción más creíble que la mayoría de autoficción nos embarca, como Cuatro amigos de David Trueba, en la entrada en la madurez de un zángano de cuidado.

Esta hermosa y emocionante novela se basa en dos líneas argumentales: la de que la mentira de que cada persona es lo que decide ser encubre la realidad de que somos un cúmulo de adaptaciones al entorno, al momento y las circunstancias y que las principales cosas que nos suceden y de las que somos protagonistas no son fruto de una decisión consciente; y la existencia de un momento en concreto en la vida de cada persona en el que se produce una decisión o acción que funciona como un clic y que convierte a cada persona en lo que es.

Tres novelas en una, la del joven destarifado y hedonista que solo sabe de su futuro lo que no quiere ser; la novela dentro de la novela en la que un personaje anónimo se convierte en un terrorista y luego en escritor sin perder su identidad de anónimo; y como desenlace, el encuentro con la situación en la vida en que uno sabe que va a hacer algo que ya no tiene vuelta atrás y que va a suponer asumir quién va a ser el resto de su vida.

Divertida, inteligente, emocionante. ¡Viva la novela!

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