Este mundo ciego
Jesmyn Ward
Traducción del inglés de Magdalena Palmer
Sexto Piso, 2024


La odisea de la vida de una niña esclava en la América de las grandes plantaciones contada sin ningún filtro para el desgarro y la proeza de la supervivencia humana.
Con una prosa de apariencia sencilla, con frases cortas que van calando como gotas de lluvia hasta que vivamos el barro y la crueldad en nuestra propia piel.
Como ya hizo en La canción de los vivos y los muertos, un súper recomendado en La Buena Vida, Jesmyn Ward nos introduce en el mundo espiritual, sería fácil decir que con un punto de realismo mágico, pero creemos que es más propio hablar de una espiritualidad humanística.
Los personajes en un estado de sufrimiento y penuria desesperanzados sufren disociación y en su búsqueda de una esperanza crean y sienten un mundo espiritual propio, que les conecta con su pasado y sus ancestros y crea una mística conectada con la naturaleza y su pasado que supone una tabla de salvación y una fuente de energía vital para sostener la vida más insoportable.
En cierto modo es una aproximación a las circunstancias individuales que pueden generar la construcción de un entidad religiosa que integra la cultura, la naturaleza y las tradiciones recibidas. Uno puede sentir esa necesidad de un algo más al leer el libro y, al mismo tiempo, ver en la novela un canto a la libertad individual y al heroísmo de la permanente búsqueda de un camino propio.
No es un libro sobre la esclavitud, tampoco sobre el racismo. O lo es, pero no sólo. De nuevo Jasmin Ward nos ofrece una obra rica en matices, dolorosa, de segundas y terceras lecturas y absolutamente envolvente y emocionante.



