El descontento
La autora es creíble y sincera y nos hace incluso disfrutar de un costumbrismo anodino pero común a nuestros días.
La autora es creíble y sincera y nos hace incluso disfrutar de un costumbrismo anodino pero común a nuestros días.
Coel busca en sí misma los signos de lo que no le gusta y debe cambia y hacer cambiar en la sociedad. Es víctima de unos pero siempre se acaba encontrando como verdugo de otros.
Y es que construimos nuestra identidad en base a los deseos, las limitaciones sociales y muchas veces, sobre las ascuas de lo que no nos gusta o hemos sufrido.