
Jesmyn Ward
Traducción del inglés de Francisco González López
Sexto Piso, 2018
Estamos en el sur de los EEUU. Ya no hay esclavitud. Sigue habiendo diferencias de clase entreblanco y negros, pero se ha solucionado, los blancos también se consideran pobres. Al racismo latente o menos, se suma la pobreza, la falta de perspectivas de futuro y las ganas de evadirse de la realidad.
Estamos en una pequeña casa en la que Jojo convive con sus abuelos, su hermana pequeña y una madre que va y viene, a la que echas de menos cuando no estás y de más cuando recuerdas en su vuelta que no vas a poder confiar ni esperar nada de ella nunca.
La mezcla de las tradiciones ancestrales basadas en el conocimiento de plantas y una espiritualidad humanista se mezclan con el ácido y el cristal, la coca y la violencia. Cada personaje de la novela, tiene en su cabeza un clic que hace sonar cada vez que la presión se hace insoportable. En forma de fantasma, de recuerdo o de cuelgue drogota.
En el fondo, de lo que tratamos todos es de sobrevivir, soportar el dolor de lo que hicimos o nos han hecho. Una novela dura y realista, con escenas propias de la mejor película undeground, pero cargada de emoción y segundas lecturas, ambientada en una américa que, como todos, mira a un futuro siempre prometedor, pero que no quiere mirar atrás y no sopesa la carga que de uno y otro modo está obligada a llevar en la mochila.
Personajes ricos, nada condescendientes, de un sur americano que al leerlo, te deja la piel sudada y algo sucia.
