En la casa de los sueños

En la casa de los sueños

Carmen María Machado
Traducción de Laura Salas Rodríguez
Anagrama, 2021.

Aunque esta sea la primera novela de Carmen María Machado, la autora no es nueva en esto. Debutó hace unos años con el libro de relatos, Su cuerpo y otras fiestas (también publicado por Anagrama), con el que no dejó indiferente a nadie. Ahora vuelve con En la casa de los sueños, una novela a medio camino entre las memorias y el ensayo, en la que cuenta los más de dos años que estuvo metida en una relación de maltrato con otra mujer.

A parte de ser una crónica de una relación terrorífica, de maltrato físico y psicológico, el libro es una reflexión muy esclarecedora en torno a la violencia doméstica dentro del la comunidad queer. La autora utiliza su experiencia con la «mujer de la casa de los sueños» para aportar algo de luz,  de información y para empezar una conversación en torno a un tema que, si ya es velado, anguloso y difícil dentro de la heteronormatividad, en lo queer, hasta hace muy poco, era prácticamente inexistente.

Machado escribe con un propósito claro: dotar de humanidad y realidad a los personajes de ficción del colectivo queer. Porque aunque lo que se cuente sea oscuro y, de alguna manera, pueda dar «mala prensa», es mucho peor que en la ficción (tanto audiovisual como literaria) solo existan representados con personajes bondadosos, planos y arquetípicos. Porque además de hacer un flaco favor, es «el peligro de la historia única» como dice Chimamanda Ngozi Adichie. Y en parte eso el lo que le pasa a la autora, que le parecía tan improbable que en una relación lésbica se pudiese dar la misma violencia que en una pareja heterosexual, que tardó mucho tiempo en comprender lo que le estaba pasando.

«No es la primera vez que te enamoras de una mujer, ni la primera vez que besas a una; ni siquiera es tu primera amante. Pero es la primera mujer que te quiere se esa manera: un deseo teñido de obsesión. Es la primera mujer que se unce a ti con la etiqueta de «novia». Que parece enorgullecerse de ello. De modo que cuando entra en tu despacho y te dice «así es salir con una mujer», la crees. ¿Por qué no ibas a hacerlo? Confías en ella, y no tienes contexto para nada más.»

Ni la distancia física, ni la sensación de que su cuerpo no estaba ahí, con ella, consiguieron hacerla salir de esa relación a tiempo. El libro narra esa nebulosa, ese estado de letargo, en el que la autora se acostumbra a vivir y se le olvida que irse siempre es una opción. Todo esto lo cuenta desde un presente más amable pero en el que a pesar de estar a «cuatro casas/ tres amantes/ dos estados/ una esposa de distancia de la casa de los sueños», Carmen María Machado, sigue soñando con todo aquello.

Violeta Rodríguez

Deja un comentario